Filosofía hildegardiana

No es una dieta de moda ni una promesa milagrosa. Es una forma de comer con 900 años de práctica continua, con su propia lógica y su propia coherencia interna.

SIGLO XII

Una monja, naturalista y escritora

Hildegarda de Bingen (1098–1179) fue una monja benedictina alemana, además de compositora, escritora y naturalista. Entre sus obras dejó registros detallados sobre plantas, alimentos y su lugar en la vida cotidiana de los monasterios de su época (entre ellos, la espelta, un cereal que describió como parte esencial de la despensa).

Su forma de entender la alimentación no separaba lo práctico de lo cotidiano: comer bien era, sencillamente, parte de vivir bien.

Una tradición, no una tendencia

Rincón Santa Hildegarda no interpreta ni reformula esa tradición: la sigue tal como se describe, con ingredientes reales y procesos simples. Espelta sin hibridar. Caldo de hueso cocido a fuego lento. Nada que no estuviera ya en una despensa del siglo XII.

El caldo de hueso

El caldo se cocina a fuego lento, con vegetales y especias, siguiendo la misma lógica simple de siempre: pocos ingredientes, tiempo, y nada más.

La espelta

La espelta es uno de los cereales más antiguos que se conocen, y se ha mantenido sin hibridar a lo largo del tiempo. Se consume tradicionalmente en países como Alemania y Austria, y es la harina que Hildegarda describió como infaltable en su cocina.

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